Ética para la Comunidad de Docentes y Coordinadores de Eventos

Como profesores, facilitadores y coordinadores de eventos de Insight Dialogue, acordamos seguir las pautas éticas descritas en la sección anterior en Práctica formal de meditación relacional. Por respeto a la naturaleza desigual y potencialmente influyente de la relación maestro-participante, aquellos de nosotros que servimos como maestros o facilitadores también seguimos las capacitaciones éticas adicionales a continuación. Los coordinadores y organizadores de eventos están invitados a unirse a estas enseñanzas adicionales. (Para mayor claridad, la Ética para la práctica de la meditación relacional formal se repite En itálica.)

1. Abstenerse de quitar la vida 

Aspiramos a honrar la vida que se desarrolla en nosotros mismos, nuestra sangha y otros seres vivos. Somos conscientes y respetamos a todos los practicantes y las diversas formas en que la vida se manifiesta en cada uno de nosotros debido al condicionamiento de clase, etnia, raza, cultura, nacionalidad, género, orientación sexual, edad, religión, capacidad física, etc. Nos expresamos auténticamente y estamos abiertos a escuchar el impacto de nuestras palabras y acciones, especialmente en aquellos que han sido marginados de alguna manera. De esta manera, apoyamos plenamente y no menospreciamos la vida de los demás.

Como profesores, tratamos a todos los participantes con el mismo respeto. Cultivamos la conciencia de las similitudes y diferencias individuales y sociales para no elogiar, recompensar o disminuir y degradar a nadie debido a su origen. 

2. Abstenerse de tomar lo que no se da

Honramos el tiempo y la energía de la comunidad docente y de nuestros compañeros practicantes durante la práctica de Insight Dialogue ofreciendo nuestra plena presencia y participación. Usando una economía de palabras, permitimos la generosidad de tiempo y espacio para que otros estén presentes. Respetamos plenamente las pertenencias de los demás y los recursos del centro de acogida o retiro. 

Mantenemos la aspiración inquebrantable de ejercer sumo cuidado e integridad al asumir nuestro rol y autoridad como docentes. Somos conscientes de los desequilibrios de poder arraigados en las estructuras sociales jerárquicas y patriarcales y su potencial de explotación. Evitamos influenciar a los practicantes para que hagan donaciones, obsequios u otros favores para nuestro enriquecimiento personal, o presionarlos para que apoyen a nuestra organización. Cuando enseñamos, ofrecemos nuestra propia experiencia y tenemos cuidado de reconocer y citar fuentes cuando repetimos lo que escuchamos de otros. 

3. Abstenerse de mala conducta sensual 

Es natural sentirse atraído, repelido o neutral hacia otro ser humano. Debido a que estos sentimientos pueden ser poderosos, cultivamos la vigilancia y nos abstenemos de hablar o actuar con la intención de manipular, controlar o influir en un compañero practicante. Durante la práctica formal no expresamos pensamientos o sentimientos románticos o sexuales hacia los demás.

Nosotros, como maestros, nos abstendremos de lenguaje y comportamiento que sugieran interés romántico o sexual, o cualquier forma de contacto sensual con los participantes. Nos mantenemos alerta para no abusar de la relación desigual y de cualquier posible influencia duradera que podamos tener sobre los practicantes. Este entrenamiento se observa incluso después de la conclusión de una práctica formal. Si un maestro y un profesional eligen entablar un tipo diferente de relación en cualquier momento, se espera que terminen la relación maestro-alumno y se tomen el tiempo suficiente para hacer una pausa y reorientarse antes de formar una nueva relación. En estas situaciones, se alienta a los maestros a consultar con el Consejo de Maestros de Insight Dialogue para obtener apoyo y asesoramiento.

4. Abstenerse de discurso falso

Las pautas de Insight Dialogue de escuchar profundamente y decir la verdad forman la base de la comunicación ética. Decimos solo nuestra propia verdad, no la experiencia de los demás. 

Nuestra intención es ser comunicativos y honestos cuando sea beneficioso y abstenernos de hablar cuando sea perjudicial. Hablamos con cuidado, conscientes de cómo nuestro propio condicionamiento personal y cultural moldea nuestra expresión. Aspiramos a fomentar un entorno de seguridad e inclusión que fomente el diálogo abierto, incluso cuando surjan molestias, y reconocemos que entablar conversaciones difíciles puede ser una fuente de aprendizaje y despertar para la comunidad.

Los profesores respetamos la confianza que los practicantes depositan en nosotros para mantener la confidencialidad de las comunicaciones personales. Los maestros vuelven a contar las comunicaciones personales y las experiencias de un participante solo con su aprobación. Los docentes compartirán con otros miembros de la comunidad docente sólo cuando sea necesario y en beneficio de las enseñanzas. Como docentes, nos esforzamos por nutrir un entorno en el que se modele y fomente un discurso abierto y auténtico, y en el que la vulnerabilidad de los profesionales se trate con cuidado y compasión.

5. Abstenerse de acciones que adormecen la mente

Evitamos hablar y actuar por costumbre. Somos conscientes de la diversión de buscar experiencias relacionales especiales o placenteras. En la medida de lo posible, nos ocupamos de que el cuerpo y la mente estén descansados, alertas y en condiciones de estar plenamente presentes. Nos abstenemos de involucrarnos en distracciones digitales durante la práctica formal. Evitamos usar cualquier sustancia de una manera que interfiera con la conciencia plena o reduzca nuestra capacidad de estar presente con nuestros compañeros practicantes.  

Los docentes asumimos la formación de abstención de sustancias y actividades que intoxican y provocan adicciones o dependencias. Como docentes, nos mantenemos humildes y abiertos a todos los comentarios de los profesionales y otras personas de la comunidad docente. Se alienta a los maestros a consultar con otros miembros de la comunidad docente para discernir un camino ético beneficioso.

Como docentes, nuestro trabajo se basa en una práctica continua de Sila. Cultivamos la bondad genuina y un flujo en las relaciones sangha que va más allá de los acuerdos sobre reglas y normas. Nos relacionamos con nuestros colegas, estudiantes y compañeros practicantes del Dhamma con integridad y autenticidad, y no nos alejamos de las áreas de estrés o conflicto relacional. Al fomentar las cualidades de espaciosidad, seguridad y apertura en nuestra sangha, invitamos a que surja la intuición y el coraje para investigar todas las verdades.